
La moda de la Selva Negra
27.10.11
24.10.11
Expolio
Nació resbalándose por las piernas de
su madre, casi sin que ella se diera cuenta, en el lago de los
nenúfares. Quizá por ello supo nadar desde el principio.
Su madre murió de unas fiebres pero
para entonces ella ya sabía comer raíces, beber el agua de rocio de
las hojas de los árboles y libar el néctar de los chupamieles.
No se dejaba ver. Evitaba los
visitantes y al menor ruido se escondía entre los papiros. Salía
con la caída de la tarde.Se enredaba y se quedaba enganchada en las
zarzas al perseguir a los cervatillos. Recogía los huevos de perdiz
y se subía al cerezo. Desde allí imitaba el ulular del búho y el
silbido de la serpiente. En la noche se sentía libre. Hasta el
amanecer no dejaba de retozar, segura de no tropezarse con nadie. Con
las primeras luces se recostaba y taciturna dejaba pasar las horas
hasta un nuevo atardecer.
El proyecto fue aprobado por
unanimidad. Entraron las palas, la grúa y la docena de obreros.
Al principio se quedó paralizada.
Después al avistar unos árboles en el horizonte corrió con todas
sus fuerzas, a la búsqueda de otro de esos jardines secretos.
9.10.11
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